POTENCIADORES DE RIESGO

 

La definición de “Estado fallido” es un tema que aun no genera consensos, pues para muchos, es una calificación, en ocasiones interesadas con intereses económicos o geopolícos e incluso ideológicos.

El fracaso del estado se ha definido como su incapacidad para proveer los bienes políticos fundamentales asociados con la estatabilidad política, social, la economía y la seguridad física. Así entonces, La mayoría de las definiciones hacen referencia al funcionamiento del estado e intentan medir su capacidad de desempeño. Así se entiende que un estado fracasa si es deficiente en dichas áreas. También, la deficiencia se atribuye aque el estado sea incapaz de “establecer un monopolio legítimo del uso de la fuerza física y de proteger”.

Como el término es amplio y para algunos polémico, han surgido alternativas como Estado “débil” o “frágil”, que matizan según la situación económica, de gobernanza, humanitaria o de seguridad del país. Además, el uso del concepto ha ido acompañado de índices que evalúan distintas características del funcionamiento de los Estados, como el índice de Estados frágiles, del Foro Económico Mundial; el índice de eficacia del Estado del Banco Mundial; o el índice de democracia de The Economist.

Una propuesta de clasificación, de Jean Marie Grose, señala que existen cinco tipos de Estados fallidos:

  1. Los Estados anárquicos; donde no hay poder político centralizado.
  2. Los Estados fantasmas; en los sólo hay una autoridad limitada de Estado.
  3. Los Estados anémicos; que son aquello con escasos recursos.
  4. Los Estados capturados; Aquellos que están manejados por grupos étnicos.
  5. Los Estados abortados; donde abiertamente no hay estado de derecho.

La existencia de Estados frágiles, o en riesgo de colapso, puede generar inestabilidad, conflictos y desafíos para la gobernabilidad y el desarrollo en el propio país y en una región. Asimismo, actuan como potenciadores del mismo, fenómenos como el crimen organizado transnacional, la corrupción, la pobreza y el cambio climático, entre muchos otros.

Situación de Chile

El caso de Chile a diferencia, de algunos países de la región como Haití e incluso Venezuela dista mucho de ser un Estado fallido, es más a nivel regional tenemos una de las democracias más fuertes y consolidadas, así como un Estado que respeta la división de poderes, su grado de autonomía y un profundo respeto por su constitución.

Nivel de probabilidad

La calificación para Chile al año 2023, indica una probabilidad de ocurrencia muy baja, manteniedo la misma condición en su proyección al año 2028. El impacto sin embargo se califica en una condición actual baja, con una proyección a media para el año 2028. La evaluación demostraría una percepción de afectación mayor en un horizonte de madiano plazo  y confianza en que la situacion del país no debería evolucionar hacia una condición peor a la actual.

Si bien la globalización conlleva las condiciones para una amplia vinculación en el marco del Sistema Internacional estatal y no estatal, a partir del incremento de flujos de comercio, información, telecomunicación, y personas, también se pueden ver asociados diversos efectos negativos.

Los efectos negativos de la globalización abarcan diversas áreas tanto institucionales como sociales, tales como lo cultural, lo político, lo económico, de seguridad y diplomática. Estos efectos negativos son calificados como: “disfunciones asociadas a la globalización” y se pueden clasificar en los siguientes criterios: 

  1. Cultural: La globalización puede llevar a la homogeneización cultural, donde las tradiciones y costumbres locales se ven amenazadas por influencias externas. Además, la apropiación cultural y la pérdida de lenguas regionales son preocupaciones importantes.
  2. Político: Los sistemas políticos a menudo luchan por adaptarse a la nueva realidad global. Las diferencias ideológicas y la falta de armonización entre los regímenes políticos pueden generar disfunciones en la toma de decisiones y la cooperación internacional.
  3. Económico: La globalización afecta a las economías de diferentes maneras. Por un lado, los países más pequeños pueden tener dificultades para competir en una economía globalizada. Por otro lado, la interdependencia económica puede generar vulnerabilidades en momentos de crisis. Además, la socialización y la demanda de servicios públicos también influyen en las disfunciones económicas.
  4. Seguridad: La rivalidad entre las grandes potencias sigue siendo un factor importante en la política internacional. La interdependencia entre países puede aumentar la tensión y la competencia por el poder, lo que puede afectar la seguridad global.
  5. Diplomacia: En un mundo globalizado, la diplomacia activa es esencial para prevenir conflictos mayores. La rápida acción diplomática puede ayudar a resolver disputas y evitar escaladas

Nivel de probabilidad

La evaluación de este potenciador para Chile, es de una probabilidad actual baja y una evolución a una condición media al año 2028. El impacto se evalúa al alza. Se trata sin duda de un fenómeno incierto, de efectos importantes, especialmente para los países con limitaciones como la dependencia energética y vulnerabilidades, como la debilidad económica (como es el caso de Chile).

Las concentraciones de gases de efecto invernadero se encuentran en su nivel más elevado en dos millones de años y las emisiones siguen aumentando. Como resultado, la temperatura de la Tierra es ahora 1.1 grados Celsius más elevada que a finales del siglo XIX.

Algunos de los efectos del cambio climático son: derretimiento de los casquetes polares y de los glaciares; escasez hídrica; elevación del nivel del mar; huracanes más fuertes; y tormentas más intensas: “Lo que debería llover en un mes está cayendo en pocos días y son lluvias muy intensas que pueden llevar a desastres como deslizamiento de tierra o inundaciones bruscas”.

Un riesgo potencial

Es un potenciador de riesgo con incidencia y consecuencias globales. Si bien la adaptación ante las consecuencias del cambio climático son principalmente gestiones específicas de cada Estado, existen asuntos que requieren una especial colaboración en tanto implica factores interestatales directos como el desplazamiento y la migración obligada por este factor, a partir de fenómenos económicos, sanitarios, sociales y políticos.

En lo que respecta a América Latina,  uno de los problemas fundamentales es que el calentamiento global ya está afectando el volumen de hielo de los Andes. De todas las regiones de glaciares, los Andes son, tal vez, los que más están perdiendo. Ciudades grandes como Lima, Quito o Bogotá dependen del agua de los deshielos, lo que podría provocar crisis hídrica, en el largo plazo.

La temperatura en ALCA también se ha situado por encima de la media del periodo comprendido entre los años 1980 y 2020, en todas las subregiones y el nivel del mar en la región ha contunuado subiendo  a un ritmo más rápido que a escala mundial.

Mientras que las precipitaciones extremas (con valores sin precedentes en muchos lugares), las crecidas y los deslizamientos de tierra provocaron pérdida de vidas, destrucción de viviendas y cientos de personas desplazadas. 

Situación de Chile

Chile no es un país ajeno al cambio climático, esto se ha evidenciado en los últimos años con los crudos inviernos y calurosos veranos que han azotado al país, así como fuertes marejadas en las costas, e fuertes lluvias que han inundado todo a su paso provocando el desborde de ríos inclusive la aparición de tornados.

Nivel de probabilidad

La calificación de probabilidad de este potenciador, tiene actualmente una condición media, con evolución al 2028 a una condición alta. La calificación del impacto también se percibe al alza. lOs criterios para dicha calificación es la posición geográfica y las proyecciones climáticas de Chile,  que hace altamente vulnerables numerosas ciudades costeras y también el fenómemeno de la desertificación desde la cuidad de La Serena al norte.

Los cambios socioculturales, la globalización y otros factores pueden influir en la pérdida de valores tradicionales y en el debilitamiento del sentido de nación en la sociedad chilena y continental. Esto puede afectar la cohesión social y la identidad nacional. Las habituales y más inmediatas agencias de socialización como son la familia, la iglesia, el barrio, se han debilitado como resultado del cambio en las condiciones materiales de la existencia y las nuevas generaciones se han quedado, por decirlo así, a solas con su subjetividad como una fuente definitiva de certeza”. La pérdida de valores y el sentido de nacionalidad y patriotismo pueden estar relacionados con eventos generados por la penetración de culturas externa que no han sabido o no han querido amalgamarse con las ya existentes, lo cual va en directo detrimento de la percepción de la identidad nacional.

El concepto de identidad cultural conlleva un sentido de pertenencia, tanto de un grupo social o individual, compartiendo rasgos culturales, costumbres, valores y creencias. La identidad surge por una diferenciación y una reafirmación frente a otro. Es decir, la identidad cultural de un pueblo viene históricamente a través de múltiples aspectos en los que se plasma su cultura, se incluye aquí la lengua (instrumento de comunicación de los miembros de las comunidades), las relaciones sociales que se forman entre miembros de las 952 comunidades y turistas, los ritos y ceremonias propias, además de los comportamientos colectivos que se presentan.

Situación de Chile

En los últimos años ha existido una suerte de revalorización de la cultura chilena sobre todo indígena, pero dista mucho de la apreciación cultural e identidad que si tiene otros países de la región.

Nivel de probabilidad

Siendo la globalización, la irrupción de las tecnologías de la información y las comunicaciones, (inteligencia artificial incluída) y por cierto las migraciones, Chile es un país expuesto a un debilitamiento de sus valores y tradiciones. No obstante lo anterior, la evaluación actual de este potenciador es baja, con un leve incremento hacia el año 2028, manteniendo el mismo rango de calificación. La percepción de impacto se evalúa al alza.

Su origen puede verse en la falta de acceso a servicios básicos como salud y educación, así como a problemas de seguridad, desigualdad y pobreza. Se manifiesta usualmente a través de protestas y movimientos sociales tales como las ocurridas en Chile, Bolivia y Colombia, posteriormente también en Perú y Uruguay, en donde las principales demandas hacían referencia, teóricamente, a la expresión de malestar ante las estructuras políticas y socioeconómicas. Sin embargo y como se ha quedado en evidencia, en muchos casos esta insatisfacción es aprovechada por tendencias ideológicas extremas a fin de intentar socavar las estructuras básicas del Estado.

Existencia de un descontento generalizado

En ese contexto de descontento social, podemos pensar en al menos tres escenarios políticos posibles para entender esquemáticamente las trayectorias de los países (aun reconociendo sus múltiples especificidades).

El primer escenario es el de fragmentación o desestructuración política, donde el descontento popular con las elites políticas se expresa en las calles y electoralmente no encuentra un punto focal. Se trata de una condición extrema de quiebre democrático que puede tener consecuencias extermas. El segundo escenario es de continuidad de la polarización. Se trata de una condición de status – quo, cuya evolución dependerá de muchos factores, relacioandos además entre ellos. Es una condición intermedia, altamente inestable, que requiere de acuerdos políticos y sociales. El tercer escenario es el surgimiento de liderazgos reestructuradores del sistema político. SE trata de una condición de salida de una crísis, cuya evolución es igualmente incierta.

Situación de Chile

Probablemente el caso más recordado de insatisfacción social en Chile sea el estallido social de 2019 que ocasiono fuertes protestas esto por el fuerte descontento social frente a la clase política, además de otras injusticias que la gente proclamaba como pensiones, salud, educación, salarios e incluso la constitución política.

Nivel de probabilidad

La evaluación para Chile de este potenciador de riesgo es media, con una percepción de proyección al año 2028 al alza, para situarse en un rango medio. La percepción del impacto se evalua estable en la misma proyección.

Los factores demográficos (envejecimiento de la población, crecimiento poblacional, migración y movilidad), contribuyen a aumentar o disminuir los riesgos de que un país pueda entrar en conflicto con otros o de que ello se produzca al interior del propio

Los efectos de este desequilibrio podrían implicar un aumento en las tensiones o el mismo fraccionamiento de los sistemas laborales, habitacionales, de salud y pensiones. Aquello se puede observar en la medida que las sociedades, en especial la chilena, tienden a un envejecimiento sin atisbos de recuperar la tasa de reposición, lo que supone un incómodo escenario de afectación social.

Es decir, el concepto de “desequilibrio demográfico” se refiere a una situación caracterizada por un desencadenamiento de una crisis debido a algún desequilibrio en la población. Esto puede manifestarse de varias maneras:

  1. Movimientos naturales de población:

Por exceso: Ocurre cuando hay una mortalidad catastrófica o una explosión de natalidad. Por ejemplo, una alta tasa de mortalidad debido a una epidemia o un aumento repentino en la tasa de natalidad.

Por defecto: Se produce cuando hay una disminución de la natalidad, lo que conduce a un estrangulamiento de la base de la pirámide de población. También puede deberse a un aumento extraordinario de la esperanza de vida, lo que altera la estructura de la pirámide poblacional y afecta la tasa de dependencia.

  1. Movimientos migratorios:

Por emigración: En un país que sufre una fuerte emigración, puede haber un desequilibrio demográfico.

Por inmigración: Si un país recibe una fuerte inmigración, también puede experimentar desequilibrios demográficos. Según los criterios indicados anteriormente, Chile posee las siguientes características:

  • Una pobleción interna y una migración que privilegian su racicación en las grandes ciudades, donde percipben mayores y mejores oportunidades y apoyos.
  • Una presión migratoria que si bien ha podido ser contralada, continuará al menos en el mediano plazo.
  • La baja natalidad chilena, se está compensando con los mayores índices de natalidad de la población migrante.

Nivel de probabilidad

La evaluación de este potenciador para Chile obtiene un rango medio, manteniendo dicha condición hacia el año 2028. El impacto sin embargo se proyecta al alza.

Estas dos condiciones, si bien no son equivalentes,  si presentan una gran correlación  pudiendo socavar la estabilidad social y económica , y creando asimismo tensiones y demandas que, finalmente, lleven a confrontaciones políticas y sociales violentas. Ambos factores son potenciales riesgos de crisis sociales debido a la expresión de malestar que se genera a causa de la inequidad a cual, supuestamente, debería ser corregida con ayudas sociales otorgadas por el Estado, las que, finalmente, terminan siendo insuficientes, generando un descontento generalizado y trasformando el sentido profundo del sistema laboral nacional. Aquello podría derivar a una inestabilidad nacional y afectaciones a la seguridad a través de la pérdida a la cohesión social, protestas, aumento de violencia y delincuencia, entre otras.

La pobreza disminuye levemente

La CEPAL informó, que en América Latina a fines de 2023 la pobreza se situó en un 32,1% de la población (porcentaje que equivale a 201 millones de personas) y la pobreza extrema en 13,1% (82 millones), es decir, una leve disminución del nivel de pobreza y un leve aumento de la pobreza extrema respecto a 2022. Los niveles proyectados de pobreza extrema en 2022 representan un retroceso de un cuarto de siglo para la región. 

En 2023, la desigualdad de ingresos (medida por el índice de Gini), disminuyó levemente con respecto al 2022 en América Latina, situándose en 0.458, en niveles similares a los de 2021.

En tanto, la desocupación proyectada para 2022 representa un retroceso de 22 años, afectando especialmente a las mujeres, para las que la desocupación sube de 9,5% en 2019 a 11,6% en 2022.

“La cascada de choques externos, la desaceleración del crecimiento económico, la débil recuperación del empleo y la inflación al alza profundizan y prolongan la crisis social en América Latina y el Caribe”.

 En términos de educación, América Latina y el Caribe sufrió el apagón educativo más prolongado a nivel internacional (en promedio 70 semanas de cierre de establecimientos frente a 41 semanas en el resto del mundo), lo que exacerbó las desigualdades preexistentes en materia de acceso, inclusión y calidad. En este período, una de las principales limitaciones para la continuidad educativa fueron las desigualdades en el acceso a conectividad, equipamiento y habilidades digitales. En 2021, en 8 de 12 países de la región más del 60% de la población pobre menor de 18 años no tenía conectividad en el hogar. América Latina es la región del mundo que registra mayor desigualdad de ingresos en el informe sobre desarrollo humano 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), divulgado en diciembre. El 10% más rico en América Latina concentra una porción de los ingresos mayor que en cualquier otra región (37%), indicó el informe. Y viceversa: el 40% más pobre recibe la menor parte (13%). 

Situación en Chile

En Chile las consecuencias económicas de la pandemia, directas e indirectas, incrementaron la pobreza monetaria absoluta. Las distintas mediciones pre y pospandemia dan cuenta de un deterioro general en las tendencias dominantes de los indicadores desde principios del siglo — incluso desde inicio de la medición para el caso de pobreza multidimensional. Entre 2017 y 2020, el porcentaje de la población chilena que se encontraba en situación de pobreza por ingresos aumentó de 8,6% a 10,8%, pasando de este modo el ‘umbral psicológico’ de los dos dígitos. 

En cuanto a la desigualdad en la distribución del ingreso, entre los años 2017 y 2022, ésta creció mucho más fuerte, en términos relativos, que la pobreza monetaria. A saber: el Gini para los ingresos monetarios aumenta de 0,484 a 0,509, sobrepasando la línea del 0,5 y dando cuenta de un aumento de la desigualdad; mientras que el índice 10/105 aumenta significativamente, pasando de 16 a 28,8, creciendo en un factor cercano a dos. 

Nivel de probabilidad

La calificación de este potenciador para Chile es actualmente de una probabilidad media, con tendencia al alza hacia el año 2028. En cuanto a la percepción de impacto, se estima que este potenciador evulucionará igualmente al alza. Los indiacdores oficiales tanto de pobreza, como de desigualdad, sustentan dichas calificaciones. Tampoco se oservan indicadores que permitan sustentar una reducción de este potenciador en el mediano plazo.

Entender las pandemias como brotes de enfermedades a gran escala, supone valorarlas como circunstancias y condiciones potenciadoras de riesgos sanitarios, económicos, pero también sociales. En este sentido, en un contexto mundial de globalización e interdependencia, surgen como elementos catalizadores de conflictos. 

Las implicancias hacia la seguridad están asociadasc como ha quedado de manifiesto, a la lucha por los insumos necesarios a nivel interno como internacionalmente, así como a problemas sociales derivados del encierro generalizado y restricciones de movilidad. Cabe mencionar que estos fenómenos tienen gran impacto en la operacionalidad de las instituciones armadas y otras organizaciones estatales y no estatales, las cuales deben hacerse cargo de tareas que no son su rol principal.

Consecuencias de las pandemias

Los efectos de las pandemias son devastadores, generalizados y transversales. Desde el punto de vista humano, la posibilidad de morir o de que familiaes o cercanos lo hagan, provoca pánico, desconcierto y una sensación de vulnerabilidad en la población. En cuanto a los efectos económicos, las consecuencias son igualmente enormes, principalmente por los siguientes factores:

  • La interrupción de las cadenas de producción y de abastecimiento.
  • Los Estados deben recurrir a sus reservas o, abiertamente al endeudamiento para apoyar a la población y subsistir.
  • Menor demanda de servicio vitales para la economía de muchos paises, como es el turismo y en forma generalizada, a todos los bienes y servicios de entretención.
  • Devaluación de numerosas monedas, agudizando las crisis económicas. 

En cuanto a la educación, los datos revelan que durante la pandemia hubo una caída en las tasas de asistencia en todos los niveles educativos, sobre todo en el año 2020, con mayor afectación en la educación preprimaria. Sólo en ese nivel la asistencia se redujo del 86,2% al 79,2% entre 2019 y 2020, en el promedio de los países. A estos valores se suman los que estuvieron escasamente vinculados con las propuestas educativas durante el período del cierre de escuelas. Esto ocurre junto con un incremento de las desigualdades, lo que indica un mayor impacto en las poblaciones más vulnerables.  

La pandemia en Chile

Las consecuencias de la pandemia en Chile, y que pueden servir para inferir efectos de futuras pandemias, son los siguientes:

En cuanto a la población fallecida, el INE informó que las defunciones Chile a fines del año 2020, fue de 117.050 fallecidos, lo que representa una cifra desde todo punto de vista importante. 

En lo emocional – educacional, el cierre de los establecimientos educacionales y otras consecuencias de la pandemia conllevaron un deterioro en la salud mental de niños y adolescentes, para quienes las interacciones sociales y el juego son un aspecto fundamental de su desarrollo socioemocional.

En lo económico, las consecuncias son similares, pero inferiores a aquellas señaladas anteriormente para la región, como consecuencia de una mayor disponibilidad de activos y mejores condiciones de endeudamiento. No obstante lo anterior, se perdieron dos millones de trabajos formales, de los cuales se han podido recuperar menos de la mitad. La cesantía ha continuado en aumento, producto de la migración.También se acrecentó la informalidad. 

Nivel de probabilidad

La calificación de los efectos de este potenciador, a fines del 2023 es de una probabilidad baja a media, sin embargo en su proyección al 2028 se incrementa dicha probabilidad a una condición media. En indicador de impacto se evalúa al alza. La interpretación de las calificaciones actuales y proyectadas, es que Chile se percibe menos preparado que el año 2019, por lo que los efectos de una nueva pandemia serían mayores a aquellos provocados por el COVID -19.

Se presenta como un potenciador de riesgo puesto que una alta dependencia energética puede asociarse a una elasticidad de precio de la energía lo que, a largo plazo, podría tener efectos negativos en el crecimiento económico del país y generar divisiones y luchas por los suministros a nivel interno como internacional.

La dependencia energética condiciona a un país al valor internacional de los recursos externos, abriendo la posibilidad de asumir fluctuaciones económicas que no puedan ser controlables por el aparato estatal propio generando afectaciones negativas sobre la población. Además, puede ser un catalizador de conflictos internacionales si se presenta una escasez de recursos esenciales.

Situación de Chile

Chile cuenta con recursos energéticos renovables inigualables para la producción de energía cero emisiones. En los últimos 5 años se han evidenciado grandes avances en la participación de las energías renovables en el sistema eléctrico, que pasó de ser 42% a 55% en 2 En cuanto a aquellas denominadas “no convencionales” (es decir, sin contabilizar el aporte de las centrales hidroeléctricas de capacidad mayor a 20 MW), su penetración pasó de 8% a 20% en 2022. Esto último significa que la meta de alcanzar un 20% de generación en base a energías renovables en 2025 se adelantó 5 años, respecto a lo estipulado en la Ley. Chile, se encuentra gestionando lo que se ha denominado una transición energética, que en el caso del país, proyecta al 2050, generar limpiemente el 100% de la energía necesaria para su desarrollo.

Nivel de probabilidad

Por ello, la evaluación de este potenciador de riego tiene hoy una calificación media, tendiendo a la baja, para alcanzar un rango bajo al 2028. El impacto evaluado es medio y mantiene igualmente esta condición, tratandose de un objetivo estratégico vital para los objetivos e intereses del País.

Es la desigualdad en el acceso, uso y/o impacto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) entre diferentes grupos sociales, que se determinan en función de diferentes criterios, como, por ejemplo, económicos, geográficos, de género o edad.

Podemos hablar de brecha digital a nivel global, por ejemplo, las diferencias de acceso a internet entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, o de la brecha digital a nivel nacional, por ejemplo, la diferencia de acceso a Internet y dispositivos digitales entre familias con diferente poder adquisitivo.

Dificultades para acceder a la tecnología

Hablar de brecha digital, actualmente se distingue entre primera brecha digital, que hace referencia a la diferencia en el acceso a las nuevas tecnologías e Internet, y segunda brecha digital, que está relacionada con las habilidades de comprensión y uso de esas tecnologías por parte de la población que tiene acceso a ellas. De manera que, aunque en muchos casos se ha superado la primera brecha digital, todavía persiste esa segunda brecha; es decir, la gente tiene acceso a Internet y las TIC, pero no sabe cómo usarlas para sacarles el máximo provecho.

Las causas que provocan la brecha digital se pueden englobar en base a diferentes criterios. Están las desigualdades económicas entre diferentes países o regiones. El costo de la adopción de las TIC hace muy complicado que estas se puedan usar en los países menos desarrollados, donde las principales preocupaciones se centran en la supervivencia diaria. En este caso, se hablaría de brecha digital económica.

Esta la brecha digital geográfica. Hay zonas que, por su ubicación, tienen más difícil acceder a las infraestructuras necesarias para tener unos adecuados servicios de TIC. Por poner un ejemplo, está la diferencia entre las áreas urbanas y rurales. Todavía existen zonas rurales sin cobertura para Internet, o donde el acceso a las tecnologías de la información es muy limitado.

Otro de los factores que han incidido en la brecha digital es la desigualdad laboral entre hombres y mujeres. El retraso en la incorporación de las mujeres al ámbito laboral también ha incidido en una diferencia en la compresión y uso de las nuevas tecnologías entre géneros. En este caso, la brecha se ha ido reduciendo poco a poco, pero existe tanto en las sociedades desarrolladas como en vías de desarrollo. Es lo que se denomina brecha digital de género.

Por último, la brecha digital a causa de la edad o brecha generacional. Es evidente que las personas más jóvenes y que han nacido en la era de las nuevas tecnologías, están más acostumbradas a utilizarlas y a considerarlas como parte de su día a día. Sin embargo, las personas de edad más avanzada tienen muchas más dificultades a la hora de manejar aparatos o equipos que no han existido durante gran parte de su vida. Incluso hay muchos casos en los que la población de mayor edad directamente evita estas tecnologías por voluntad propia.

Situación en Chile

La brecha de acceso digital en Chile se ha restringido sustantivamente en las últimas dos décadas, lo que se ve reflejado en que actualmente casi el 90% de los encuestados usa Internet. En este contexto, los usuarios de la red fueron caracterizados en cuatro perfiles: Focalizados, cuyo uso se limita principalmente a comunicarse por WhatsApp; Funcionales, que muestran mayores niveles de conexión y uso para otros fines además de la comunicación directa; Conectados, que utilizan frecuentemente Internet y redes sociales en su vida cotidiana; e Hiperconectados, el grupo que muestra un uso permanente, incluso de las redes sociales menos masificadas.

Los resultados de la encuesta revelan que los grupos de menor acceso y uso presentan, en general, mayor edad, menor nivel socioeconómico, menor nivel educacional y están integrados por más personas de sexo femenino. Mientras que los grupos que acceden con mayor frecuencia a Internet y redes sociales tienen mayor nivel educacional, menor edad, mayor nivel socioeconómico, y existe paridad entre hombres y mujeres.

La IA en Chile es una tendencia que viene en ascenso, de hecho, según el estudio Technology Vision 2022 elaborado por Accenture, el 70% de las empresas chilenas dice que ya está usando la inteligencia artificial. Actualmente, la industria que más ha integrado estas tecnologías es la banca y los servicios financieros, seguidos por el retail. Si bien, falta mucho aún, estas áreas llevan la delantera en la actualidad. Pronto las áreas de servicios, educación, salud y agroindustria serán quienes estarán también en ese espacio. La IA representa una enorme oportunidad para el desarrollo individual y colectivo del país, sin embargo también puede representar un potenciador de riesgo, al aumentar la brecha tecnológica.

Nivel de probabilidad

La calificación actual para este potenciador en Chile es de una probabilidad baja, con tendencia al alza hacia el 2028, fecha en la cual alcanzaría una calificación media. El impacto igualmente se evalua al alza.

Oportunidades

Las oportunidades son eventos incidentes que emanan de fuentes internas o externas que generan impactos positivos, mejorando o disminuyendo la intensidad de una variable. Su incidencia estaría determinada por la capacidad de identificar el factor y su posterior posibilidad de ser aprovechado.

Fuente: Consejo de Auditoría Interna General de Gobierno. (2016). Diccionario de Riesgos para el Sector Público. Ministerio Secretaría General de la Presidencia de Chile. Documento Técnico N°81, Versión 0.1. | Ministerio de Justicia y Everis. (2014). Informe Final. Análisis FODA y Recomendaciones para el diseño de un adecuado sistema tecnológico a la luz de la Reforma Procesal Civil. 

Las oportunidades engloban la posibilidad que existe de que una persona u organización realice una acción para conseguir o alcanzar algún tipo de mejora. Una conjugación entre tiempo y acción para lograr un beneficio gracias al aprovechamiento de ciertas circunstancias en un momento específico.

El factor tiempo juega un papel crucial en la mayor parte de las oportunidades. Las oportunidades en un FODA, son el resultado de las fortalezas y las debilidades, junto con cualquier iniciativa externa que nos puede colocar en una posición competitiva más sólida. Podría ser cualquier cosa, debilidades que quisieras mejorar o áreas que no se hubieran identificado en las primeras dos etapas del análisis.

El siguiente cuadro muestra la calificación y la movilidad de las oportunidades en el período 2023 – 2028, utilizando los criterios de probabilidad de ocurrencia y de impacto en la seguridad y la defensa nacional.